lunes, 21 de julio de 2014

CAPITULO 5 EL REGRESO DEL MESIAS

Este es un acontecimiento que ha estado siendo esperado por todos los miles de creyentes de todas las corrientes religiosas; algunos lo esperan que vendrá por los aires, otros lo esperan que vendrá en las noches, otros lo esperan que llegará y hará Juicio en la tierra resucitando para esto a los muertos de ultratumba con los mismos cuerpos que tuvieron hace miles de años; es decir, cada quien se hace una conjetura de esto, de acuerdo a la forma literal que han entendido la BIBLIA.

Para nuestros queridos lectores, les decimos que a todas estas cosas, cada quien le extrae la verdad que ha podido entender, pero nosotros sabemos que la interpretación que le están haciendo a las Sagradas Escrituras no es a la Luz de la Verdad.

Para interpretar la Verdad de las Sagradas Escrituras, lo tenemos que hacer con la Verdad, que es nuestro propio SER hecho Conciencia.

El MESIAS es el Mensaje, es la Doctrina, es el CRISTO, Él está con nosotros, esto lo decimos despojándonos de dogmatismos, fanatismos, engreimiento, amor propio, simplemente es porque así nos consta.

El ha regresado conjugando en su Mensaje la Enseñanza que a través de las edades, a otros pueblos les ha dado; no está proyectando una Doctrina para un futuro, está dando la enseñanza que necesitamos para que en estos momentos todos los hombres y las mujeres que lo hemos aceptado en el Sacrificio, que lo hemos aceptado en la Castidad y que lo hemos aceptado en la desintegración del ego, tengamos el encuentro en El en una forma clara, objetiva, real.

Este encuentro se sucederá en la siguiente forma: 1- En nuestro sentir, 2- En nuestra comprensión.

3- En nuestra voluntad.  Esto es para que cada uno de los adeptos de  este sendero, al sentir el impulso de hacer la Obra, comprendamos que lo único que necesitamos es andar en el camino que es el mismo CRISTO.

Comprendamos que en la Castidad está la multiplicación de la Vida y que el CRISTO es la Vida; comprendamos que en la desintegración del ego está la eliminación de los enemigos que le apedrearon, le dieron látigo en el vía crucis del CRISTO histórico, que son los mismos que en cada momento se enfurecen, maltratando nuestro CRISTO INTIMO, también en su vía crucis; para esto es necesario que cada uno de nosotros comprenda que para hacer carne y sangre el misterio del Sacrificio, tiene que hacer una perfecta negación de sí mismo; para seguir al CRISTO en su camino debe hacer un voto profundo, serio, responsable de renunciación y castidad, debe hacer de toda su vida un momento de reflexión y contemplación.

Reflexión en conocer al ego, contemplación para adorar a DIOS. Hechas estas reflexiones, diríamos que el CRISTO está presente en tres formas: En su Doctrina, fundamento de nuestro trabajo; en el Mensaje o Quinto Evangelio, en nuestro aprendizaje en carne y hueso; viva representación de un hombre y un Pueblo.

El MESIAS de hoy como ya dijimos, es el MESIAS de todas las épocas dando el mensaje.

Ha llegado el momento que el ayer, el presente y el futuro están aquí en estos textos, en estas palabras.

El pasado está aquí como una Doctrina, el presente está aquí como un Evangelio y el futuro está aquí como una Conciencia que perdurará por los siglos de los siglos.    Amén.