Ese camino, como es sabido de todos, no puede conducir a otro lugar que al abismo, de donde no hay regreso. Toda persona que lleve dentro de sí estos elementos perversos, puede pertenecer a la religión, a la creencia que sea, pero va camino al abismo y entre más aplace la toma de una decisión justa para regenerarse, más denso se le va poniendo el camino. Por razón de que todos los que le rodean en ese camino también llevan dentro toda esta maldad o perversidad.
- EL segundo camino es por donde todo el mundo marcha en concordancia con sus deberes, obligaciones, compromisos de tipo material, este segundo camino no es malo ni bueno, simplemente es el que usamos comúnmente para poder sobrevivir.
- El tercer camino es el que no existe, solo aparece cuando andamos en pos de una regeneración en que vamos eliminando nuestros agregados psicológicos y asumimos la responsabilidad de acompañar al CRISTO en su Viacrucis. Este camino hay que verlo de dos formas: La actitud que nosotros tengamos frente a los diferentes eventos de la vida y los pasos que va dando nuestro CRISTO INTIMO en el Drama Cósmico que EL tiene que vivir. Estos dos caminos se conjugan en la actitud, talento, equilibrio, disciplina y obediencia que nosotros tengamos en nuestro diario vivir.
Es importante que hagamos una reflexión de la simbiosis de éste trabajo, en la primera Montaña de nuestra Liberación, el Iniciado debe tener una inmensa responsabilidad porque su CRISTO INTIMO está en el proceso de nacer, crecer y hacerse hombre; es decir, todavía El no conduce en su totalidad la Obra. En esa etapa el iniciado debe buscar integrarse en su totalidad con su DIVINA MADRE, con su PADRE INTERNO y con su SANTO GURU.
En la Segunda Montaña el CRISTO ya se ha hecho hombre, convirtiéndose en su Hércules interior y entonces es EL, el que esgrimiendo el Cetro de Poder del SER y haciendo uso de sus flamígeros poderes se enfrenta con las cabezas de legión, coronándose así el REY y dándonos el derecho de habitar en El y El en nosotros; convirtiéndose en la PIEDRA FILOSOFAL, estas aclaraciones, es importante conocerlas y comprenderlas para que veamos en una forma objetiva, cuál es el camino que el Iniciado debe recorrer en busca de que su CRISTO INTIMO nazca, crezca, se haga hombre y nos pueda redimir.
Antes que estos acontecimientos se sucedan, necesitamos valernos de la Inteligencia del SER, de la Fuerza del ESPIRITU y del Amor del CRISTO, que están en nosotros pero que no se han desarrollado. Ellos dirigen los tres cerebros de la máquina humana, dándonos los impulsos para tomar la decisión de emprender el camino que nos corresponde como humanos y como buscadores de la Verdad.

